Redacción Internacional. — Estados Unidos manifestó su disposición a colaborar con los actuales líderes de Venezuela siempre que adopten “las decisiones adecuadas”, afirmó este domingo el secretario de Estado, Marco Rubio, tras la reciente operación estadounidense en la que fue capturado y sacado del país el presidente venezolano Nicolás Maduro.
Rubio subrayó que la situación venezolana no debe compararse con intervenciones pasadas de Washington en otros países. “Venezuela no es Libia, ni Irak, ni Afganistán. Nuestra misión aquí es muy diferente”, insistió el jefe de la diplomacia estadounidense, marcando distancia de los escenarios de conflicto militar prolongado vividos en esas naciones.
El secretario de Estado explicó que el objetivo de Estados Unidos es apoyar una transición que permita estabilidad, gobernabilidad y respeto a las instituciones, siempre y cuando las nuevas autoridades venezolanas muestren voluntad política para avanzar en ese sentido.
Las declaraciones de Rubio se producen en medio de un nuevo escenario político en Venezuela, tras la captura de Maduro, y mientras la comunidad internacional observa con atención los próximos pasos del país sudamericano y la postura que adoptará Washington frente a un eventual reordenamiento del poder.














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