Kabul | (Agencia EFE)
La agencia de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió este viernes que la llegada del invierno, con temperaturas bajo cero, pone en riesgo de muerte a cerca de 270,000 niños en Afganistán, agravando una crisis humanitaria ya crítica y convirtiéndola en una verdadera catástrofe.
Según Unicef, miles de menores se encuentran expuestos a condiciones de intemperie extrema, lo que incrementa de forma alarmante el riesgo de enfermedades respiratorias graves, hipotermia y otras complicaciones potencialmente mortales, especialmente en las zonas más afectadas por los recientes terremotos.
La agencia alertó que muchos niños carecen de refugio adecuado, ropa de abrigo, calefacción y acceso a servicios de salud, factores que los colocan en una situación de extrema vulnerabilidad frente a las duras condiciones climáticas.
“Estos niños se enfrentan a un frío que amenaza directamente sus vidas”, subrayó Unicef, al tiempo que hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para reforzar la asistencia humanitaria durante los meses más severos del invierno.
Afganistán atraviesa una de las peores crisis humanitarias del mundo, marcada por el colapso económico, la inseguridad alimentaria, el desplazamiento forzado y ahora el impacto de fenómenos climáticos extremos, que afectan de manera desproporcionada a la infancia.
Unicef reiteró su compromiso de continuar brindando ayuda en el terreno, pero advirtió que sin mayor financiamiento y apoyo internacional, miles de vidas infantiles podrían perderse en las próximas semanas.














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