Washington, Estados Unidos. – La líder opositora venezolana María Corina Machado entregó este jueves su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un almuerzo privado en la Casa Blanca. El mandatario republicano calificó la acción como un “gesto maravilloso” y de “respeto mutuo”.
La entrega simbólica se produjo en medio de los esfuerzos de Machado por mantener una línea directa con Washington, pese a que la administración Trump ha decidido respaldar, al menos por ahora, al actual gobierno interino en Caracas.
“Se lo merece. Fue un momento muy emotivo”, afirmó Machado en una entrevista con la cadena Fox News, al referirse al presidente estadounidense.
Trump, quien había manifestado públicamente su deseo de recibir el Nobel el año pasado, no difundió imágenes del encuentro. Según los estatutos del Instituto Nobel, el galardón es personal e intransferible, por lo que el gesto no tiene validez oficial.
“Un gesto maravilloso”
Tras la reunión, Machado declaró frente al Capitolio que había presentado al presidente estadounidense la medalla del Nobel de la Paz y reiteró su confianza en Trump para impulsar la libertad en Venezuela.
Horas después, Trump reaccionó en su red social Truth Social, donde describió a Machado como “una mujer extraordinaria que ha pasado por muchísimo”, y calificó la entrega como un “gesto maravilloso”.
El mandatario aseguró en varias ocasiones sentirse decepcionado por no haber sido galardonado con el Nobel, pese a afirmar que ha contribuido a resolver al menos ocho conflictos internacionales desde el inicio de su segundo mandato.
Por su parte, Machado considera que Trump representa la mejor opción para lograr un cambio radical en Venezuela, destacando su conocimiento de la crisis del país y su preocupación por el sufrimiento del pueblo venezolano.
Contexto político y petrolero
Trump generó un fuerte impacto político al ordenar a inicios de enero la captura y traslado a Estados Unidos del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, acusados de narcotráfico. Aunque la oposición celebró inicialmente la acción, el entusiasmo se enfrió cuando el mandatario estadounidense afirmó que no veía a Machado como líder del país.
En contraste, Trump sostuvo recientemente una “larga y productiva” conversación telefónica con la presidenta interina Delcy Rodríguez, centrada en temas de petróleo, comercio y seguridad, a quien calificó como “formidable”.
Este jueves, el gobierno estadounidense confirmó la primera venta de crudo venezolano decomisado, valorada en unos 500 millones de dólares, cuyos fondos serán depositados en cuentas controladas por el Departamento del Tesoro.
A pesar de que Washington considera a Venezuela un gobierno “narcoterrorista”, la Casa Blanca mantiene una política de presión y negociación, que incluye sanciones, incautaciones de petroleros y acuerdos económicos condicionados.
Mientras tanto, Machado continúa su agenda internacional tras salir de Venezuela en diciembre, luego de casi un año en la clandestinidad, con el respaldo logístico de Estados Unidos.














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