Santo Domingo, RD. – La reciente aprobación de US$2,750 millones en bonos soberanos por parte del Gobierno dominicano ha generado preocupación entre economistas, quienes advierten sobre el creciente nivel de dependencia de la deuda externa.
El monto, destinado a proyectos de inversión pública en los mercados internacionales, forma parte del plan de financiamiento aprobado en la Ley de Presupuesto General del Estado 2026, según informó el Ministerio de Hacienda y Economía.
Sin embargo, expertos sostienen que esta decisión incrementa la exposición del país ante posibles choques externos. El economista Luis Ortega advirtió que la alta volatilidad e incertidumbre global podrían impactar severamente la estructura productiva y social de la nación, especialmente ante eventuales crisis en economías como la de Estados Unidos.
Ortega propuso una transformación profunda del sistema de ingresos nacionales, de manera que la clase media y los sectores más vulnerables —dependientes de ingresos fijos— no carguen con el peso de la deuda. Señaló además que esta emisión representa cerca del 80% de la inversión total presupuestada y que el país se estaría endeudando en torno a un 9%.
Asimismo, planteó que fortalecer la lucha contra la evasión fiscal sería más efectivo. Indicó que actualmente solo se recauda alrededor del 43% del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) y un 60% del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
En la misma línea, el economista Apolinar Veloz sostuvo que la deuda pública ronda los US$87 mil millones, equivalente a aproximadamente un 85% del Producto Interno Bruto (PIB). Explicó que el pago de intereses y capital no genera impacto directo en la economía doméstica, ya que esos recursos se destinan principalmente al exterior o a instrumentos financieros.
Ambos especialistas coincidieron en que la reforma fiscal es una deuda pendiente con la Estrategia Nacional de Desarrollo y que su aplicación resultaría clave para reducir la dependencia del endeudamiento externo y evitar mayores riesgos económicos a largo plazo.
Advirtieron que, de no aplicarse una reforma estructural, el país podría enfrentar una desaceleración económica en medio de un contexto internacional complejo.














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