CIUDAD DE PANAMÁ. — Las autoridades de protección civil de Panamá elevaron a alerta amarilla el nivel de vigilancia por las fuertes lluvias previstas en varias comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,7, ocurrido el pasado 9 de octubre en la península de Azuero.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) anunció la medida desde la noche del martes, incluyendo las áreas de Soná, Mariato y Tonosí, cercanas al epicentro del potente movimiento sísmico.
La decisión busca reforzar la prevención y proteger a los residentes de estas localidades, que todavía enfrentan las consecuencias del terremoto y continúan sintiendo réplicas.
La situación se torna más compleja debido a las precipitaciones, que pueden dificultar las labores de recuperación y aumentar los riesgos en comunidades donde se registraron daños en viviendas e infraestructuras.
Según los reportes, algunos habitantes permanecen durmiendo en tiendas de campaña tras los daños ocasionados por el sismo, mientras esperan mejores condiciones para regresar a sus hogares.
Ante este escenario, las autoridades mantienen la vigilancia en las zonas vulnerables y exhortan a la población a seguir las orientaciones oficiales y tomar precauciones ante posibles inundaciones, deslizamientos de tierra y otras situaciones de emergencia asociadas a las lluvias.
La alerta amarilla representa un llamado a mantenerse atentos a la evolución de las condiciones meteorológicas y a las instrucciones de los organismos de protección civil.
Fuente: Agencia EFE el 21 de octubre de 2026.







