Santo Domingo, RD. — Para muchas personas en República Dominicana, crear un fondo de emergencia puede parecer difícil cuando los ingresos apenas alcanzan para cubrir los gastos básicos. Sin embargo, establecer pequeños hábitos de ahorro puede ayudar a disponer de recursos ante situaciones inesperadas.
El primer paso consiste en organizar y controlar los gastos, identificando cuáles son indispensables y cuáles pueden reducirse o eliminarse. Incluso una cantidad pequeña destinada al ahorro de manera constante puede contribuir a formar un fondo con el paso del tiempo.
Para quienes no tienen deudas, una de las recomendaciones planteadas es establecer como meta ahorrar al menos el 10 % de los ingresos mensuales. No obstante, cuando los ingresos son limitados, comenzar con una cantidad menor también puede ser una alternativa, siempre que exista constancia.
Una estrategia útil es automatizar el ahorro. Se puede utilizar una cuenta de débito separada o algún mecanismo de ahorro en una cooperativa para apartar el dinero inmediatamente después de recibir los ingresos y evitar utilizarlo en gastos cotidianos.
También es recomendable establecer una meta concreta. En lugar de pensar inicialmente en reunir una cantidad elevada, se puede comenzar con objetivos pequeños y aumentar progresivamente el fondo a medida que mejore la capacidad de ahorro.
Otro aspecto importante es evitar utilizar el fondo para gastos que no sean verdaderas emergencias. Este dinero está destinado principalmente a situaciones imprevistas, como una reparación urgente, una pérdida temporal de ingresos u otros gastos inesperados.
La creación de un fondo de emergencia no depende únicamente del nivel de ingresos, sino también de la organización financiera y la disciplina para separar periódicamente una parte del dinero disponible.
Con pequeños aportes realizados de manera constante, una persona puede comenzar a construir un respaldo económico que le permita enfrentar imprevistos sin tener que recurrir inmediatamente a préstamos o tarjetas de crédito.







