París, Francia. — Unas 800,000 personas se congregaron este sábado en el centro de París para participar en una misa al aire libre presidida por el papa León XIV, durante su visita apostólica de cuatro días a Francia.
Según estimaciones del Vaticano, la asistencia superó en unas 200,000 personas el número de asistentes que se habían registrado previamente para participar en la celebración.
El pontífice recorrió en su papamóvil aproximadamente dos kilómetros por los Campos Elíseos, mientras miles de personas ondeaban banderas y lo recibían con aplausos y muestras de entusiasmo, hasta llegar a la Plaza de la Concordia, donde se celebró la misa.
Durante su homilía, León XIV exhortó a los fieles a no reservar su fe para sí mismos, sino a compartirla con los demás como una fuente de esperanza y consuelo.
Desde París, el Papa expresó su deseo de que el mensaje del cristianismo y lo que denominó el “agua viva del Espíritu Santo” se extendiera por toda Francia.
Una multitud diversa
La celebración reunió principalmente a católicos, pero también contó con la presencia de personas de otras religiones y de ciudadanos que no profesan ninguna fe.
El ambiente festivo se extendió por el centro de la capital francesa, que permaneció parcialmente cerrado al tránsito vehicular debido al dispositivo de seguridad desplegado para la visita papal.
La presencia de familias y jóvenes fue especialmente visible. Durante el recorrido del papamóvil, varios padres acercaron a sus bebés y niños pequeños para que el pontífice los saludara.
La visita de León XIV se produce en un país marcado por una creciente secularización. No obstante, en los últimos años también se ha registrado un aumento de los bautizos de adultos. Según los datos citados durante la visita, estos alcanzaron unos 13,000 este año, después de haberse triplicado desde 2016.
Una visita marcada por la fe y la historia
La agenda del Papa en Francia comenzó el viernes con su llegada a París y una oración en la restaurada catedral de Notre Dame, en la primera visita de un pontífice al templo desde el incendio de 2019.
Durante su estancia, León XIV también se reunió con jóvenes y visitó el Instituto Católico de París, donde habló sobre la necesidad de preservar la fe en una sociedad cada vez más secular.
Unos 80,000 jóvenes participaron además en una vigilia celebrada en el estadio nacional, que incluyó fuegos artificiales y una representación teatral sobre la historia del catolicismo francés.
Posteriormente, el Papa se trasladó al santuario de Lourdes, otro de los principales lugares de peregrinación católica en Francia.
La Plaza de la Concordia, escenario de una celebración histórica
La misa tuvo como escenario la Plaza de la Concordia, uno de los espacios más emblemáticos de París y un lugar cargado de significado histórico.
Durante la Revolución Francesa, la plaza fue escenario de ejecuciones, entre ellas las de Luis XVI y María Antonieta. En tiempos modernos también ha acogido celebraciones nacionales y actividades relacionadas con los Juegos Olímpicos de París 2024.
La elección del lugar generó críticas entre sectores defensores del estricto laicismo francés, debido a la tradición de separación entre la Iglesia y el Estado establecida por la ley de 1905.
Los organizadores, sin embargo, señalaron que la Plaza de la Concordia era uno de los pocos espacios del centro de París con capacidad suficiente para recibir a una multitud de esa magnitud.
La jornada concluyó como uno de los principales actos multitudinarios de la visita de León XIV a Francia, en una nación donde la práctica religiosa ha disminuido durante las últimas décadas, pero donde la presencia de nuevos conversos y el interés de algunos jóvenes por la fe han ganado atención.







