Los equipos de rescate enfrentan lluvias, deslizamientos y cortes de comunicación en el condado de Gyirong, cerca de la frontera con Nepal.
Pekín, China. – Las condiciones meteorológicas adversas, la inestabilidad de las laderas y los daños provocados en las vías de acceso dificultan las labores de rescate de 265 personas reportadas como desaparecidas tras una riada registrada en el condado de Gyirong, en la región del Tíbet, suroeste de China.
Los equipos de emergencia también enfrentan interrupciones en las comunicaciones y grandes acumulaciones de sedimentos, lo que ha complicado el ingreso a las zonas más afectadas por el desbordamiento.
Un responsable de la división militar del municipio de Shigatse explicó a medios estatales que el extremo de la zona cubierta por el flujo de lodo se encuentra aproximadamente a 2,5 kilómetros del puerto fronterizo de Gyirong, una de las áreas más golpeadas por el desastre.
En algunos puntos, los sedimentos acumulados alcanzan cerca de 1,5 metros de espesor, lo que dificulta aún más el desplazamiento de los equipos de rescate y la localización de posibles sobrevivientes.
Las autoridades también detectaron un lago formado por el represamiento natural del agua cerca del paso fronterizo con Nepal, situación que mantiene la alerta debido al riesgo de nuevos desbordamientos.
Los trabajos de búsqueda continúan bajo condiciones complejas, mientras los equipos de emergencia intentan restablecer los accesos y llegar hasta las zonas donde se presume que podrían encontrarse personas afectadas.
La emergencia también ha provocado preocupación en la zona fronteriza entre China y Nepal, donde las fuertes lluvias y las inundaciones han dejado un elevado número de víctimas y personas sin contacto con sus familiares.







