Naciones Unidas, Nueva York. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirmó que Haití atraviesa una «ventana de oportunidad» para avanzar en su transición política y celebrar elecciones, aunque advirtió que la creciente violencia de las bandas armadas continúa siendo el mayor obstáculo para restablecer la estabilidad en el país.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad, el representante especial de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, destacó como avances la aprobación de una revisión del decreto electoral, el consenso alcanzado sobre el presupuesto para los comicios y el inicio del registro de votantes.
El funcionario señaló que el próximo paso será la aprobación de un calendario electoral «creíble y realista», al tiempo que llamó a mantener el impulso del proceso político.
«El desafío ahora es mantener ese impulso y traducirlo en mejoras tangibles para el pueblo haitiano», expresó Ruiz Massieu.
Asimismo, insistió en que los preparativos para las elecciones deben avanzar de manera paralela con el fortalecimiento de la seguridad, señalando que esta no debe convertirse en una justificación para retrasar el proceso democrático.
Ruiz Massieu recordó que la violencia de las pandillas continúa afectando gravemente a la población, citando recientes ataques registrados en Cité Soleil, Kenscoff, Artibonite y el sureste del país. Además, alertó que millones de haitianos permanecen desplazados o enfrentan inseguridad alimentaria, y que aproximadamente uno de cada dos integrantes de las pandillas podría ser menor de edad.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Monica Juma, advirtió que los grupos armados ya no solo buscan controlar territorios, sino también apoderarse de instituciones públicas y de los principales circuitos económicos de Haití.
Según explicó, las bandas disputan el control del transporte, el suministro de combustible y la distribución de alimentos, mientras continúan expandiendo su presencia más allá de Puerto Príncipe hacia otras regiones del país.
Juma también alertó que Haití se ha convertido en un centro logístico para el narcotráfico en el Caribe y denunció la continua entrada de armas desde el extranjero, por lo que pidió una respuesta regional coordinada para enfrentar la crisis.
Durante la misma sesión, el representante especial de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF), Jack Christofides, informó que la misión internacional, autorizada por el Consejo de Seguridad en septiembre de 2025, ya cuenta con una estructura de mando, una primera base operativa y ha desarrollado intervenciones en Tabarre y Delmas.
Como resultado de esas operaciones, explicó, fueron detenidos varios sospechosos, se incautaron armas de fuego y se destruyeron cientos de cócteles molotov.
No obstante, Christofides reconoció que la misión aún se encuentra en una etapa inicial y exhortó a la comunidad internacional a incrementar el apoyo para reforzar la lucha contra las bandas armadas que mantienen bajo amenaza a gran parte del territorio haitiano.







