Sánchez Ramírez, R.D.
La mañana de este miércoles se vivieron momentos de tensión en la comunidad de Zambrana, Cotuí, cuando más de 300 militares fueron desplegados para permitir la continuación del desmonte de árboles en la cabecera del río El Naranjo, en un área considerada protegida y bajo operación de la empresa minera Barrick Gold.
Durante las protestas, cuatro personas fueron detenidas, incluyendo una mujer de 78 años. Los manifestantes expresaban su rechazo al desmonte forestal que, según denuncian, pone en grave riesgo la única fuente de agua que abastece a más de seis comunidades de la zona.
Las personas detenidas fueron liberadas tras varias horas de retención, pero líderes comunitarios y ambientalistas alertan que las acciones de represión podrían intensificarse si continúan las labores de la empresa minera.
Grupos ecologistas han exigido la intervención inmediata del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como la paralización de los trabajos, argumentando que la tala de árboles en la cabecera del río constituye una amenaza directa al ecosistema local y al derecho humano al agua.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido una declaración oficial sobre el impacto ambiental del proyecto ni sobre la legalidad del uso militar para garantizar las operaciones.















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