Washington, EE.UU. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia este miércoles al reciente aumento de la inflación, que en mayo alcanzó su nivel más alto en tres años, impulsada principalmente por el incremento de los precios de la energía.
Según datos divulgados por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación interanual de 4.2 %, por encima del 3.8 % reportado en abril, reflejando una aceleración en el costo de vida para los hogares estadounidenses.
El mandatario atribuyó el comportamiento de los precios a factores coyunturales y evitó mostrar preocupación por el repunte inflacionario, pese a que el aumento representa uno de los principales desafíos económicos para su administración.
Analistas consideran que la subida de la inflación está vinculada, en gran medida, al encarecimiento de la energía derivado de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, situación que ha impactado los mercados internacionales y elevado los costos del petróleo.
La persistencia de una inflación elevada continúa afectando el bolsillo de millones de estadounidenses, quienes han enfrentado durante los últimos años aumentos sostenidos en productos básicos, servicios, vivienda y transporte.
El panorama económico se perfila como un tema central para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato, donde los votantes podrían evaluar el desempeño del gobierno en materia de precios, empleo y crecimiento económico.
Mientras tanto, economistas y autoridades monetarias mantienen la atención sobre la evolución de los indicadores económicos para determinar si la inflación continuará aumentando o comenzará a moderarse en los próximos meses.







