La Habana, Cuba. – La profunda crisis económica que atraviesa Cuba, sumada al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, continúa afectando seriamente al sector turístico de la isla, considerado durante años uno de los principales motores de su economía.
En medio de este panorama, las cuatro principales cadenas hoteleras internacionales que operaban en Cuba han comenzado a reducir o abandonar parcial y totalmente sus operaciones, generando incertidumbre sobre el futuro del sector.
Uno de los casos más recientes es el de Archipelago International (Aston Hotels), empresa que decidió retirarse de la gestión de establecimientos turísticos como parte de la reestructuración del sector y ante el creciente temor a posibles sanciones de Estados Unidos.
La situación ha generado preocupación sobre el destino de cerca de medio centenar de instalaciones hoteleras que han quedado sin operaciones regulares tras la salida de compañías extranjeras. Hasta el momento, las autoridades cubanas no han ofrecido una respuesta oficial sobre el futuro de estas infraestructuras.
Analistas consideran que la combinación entre la disminución del turismo, las dificultades económicas internas y las presiones internacionales continúa debilitando uno de los sectores estratégicos de la economía cubana.







