Los Ángeles (EE. UU.) – El presidente estadounidense Donald Trump ordenó este domingo el envío de unos 300 soldados federalizados de California a Portland (Oregón), en un movimiento que representa un claro desafío a los gobernadores demócratas de ambos estados.
La medida se produce después de que una jueza federal impidiera a Trump disponer de 4,000 efectivos de la Guardia Nacional de California sin la autorización del gobierno estatal, decisión que el mandatario calificó como un “obstáculo político” a sus esfuerzos de seguridad fronteriza.
El despliegue ha generado una nueva confrontación entre la Casa Blanca y los gobiernos de California y Oregón, que acusan a Trump de intentar militarizar los estados demócratas que no respaldan su política migratoria.
Fuentes oficiales señalaron que las tropas enviadas a Portland estarán bajo mando federal y apoyarán labores de control y seguridad en zonas fronterizas y de tránsito migratorio. Sin embargo, autoridades locales han criticado la acción por considerarla una invasión a la autonomía estatal.
Con este nuevo episodio, se intensifica la tensión política entre el presidente Trump y los estados gobernados por demócratas, en medio de un clima nacional marcado por la polarización y las disputas sobre el manejo de la inmigración y la seguridad interna.
