Madrid, España – 22 de junio de 2025 (Europa Press).
Varios países árabes expresaron este sábado su profunda preocupación y condena ante el bombardeo lanzado por Estados Unidos contra tres instalaciones nucleares de Irán, acción que marca una escalada sin precedentes en el conflicto entre Teherán e Israel. Las naciones del Golfo y del Levante hicieron un llamado urgente al cese inmediato de las hostilidades y al retorno a la vía diplomática.
Arabia Saudí fue la primera en reaccionar, recordando su declaración del 13 de junio en la que ya había condenado los ataques israelíes iniciales como “una violación de la soberanía nacional” de Irán. El Ministerio de Exteriores saudí pidió “actuar con moderación, reducir la tensión y evitar una mayor escalada”, e instó a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para encontrar una solución política que permita restablecer la seguridad y estabilidad regional.
Qatar, por su parte, expresó su “profundo pesar” por el deterioro de la situación tras el ataque contra la “hermana República Islámica de Irán” y subrayó “la necesidad de detener todas las operaciones militares”. Advirtió que la actual crisis podría tener “repercusiones desastrosas a nivel regional e internacional”.
Omán calificó la operación estadounidense como “un acto ilegal de agresión” y una “flagrante violación del derecho internacional”, al tiempo que exigió una desescalada inmediata y el respeto a la soberanía estatal.
Desde el Líbano, el presidente Joseph Aoun se distanció abiertamente del conflicto y declaró que su país “no tiene interés nacional en pagar el precio de más guerras”. Llamó a la moderación y a iniciar negociaciones “serias y constructivas” para restaurar la estabilidad regional.
Irak, a través del portavoz del gobierno Bassem al Awadi, manifestó su “preocupación y condena” por la operación militar contra Irán, asegurando que esta acción representa “una grave amenaza para la paz y la seguridad regional”. Reafirmó el rechazo de su país al uso de la fuerza y exigió respeto al derecho internacional y a las instalaciones nucleares supervisadas por organismos internacionales.
Finalmente, el gobierno de Jordania se pronunció en términos similares, advirtiendo sobre “consecuencias catastróficas” de una escalada bélica prolongada, y abogó por medidas urgentes que frenen la crisis, incluido el fin inmediato del conflicto.
Clamor regional por la paz
El llamado común de estos gobiernos árabes refleja el temor compartido de que la guerra entre Israel e Irán, ahora con la participación directa de Estados Unidos, pueda expandirse rápidamente por toda la región y desencadenar un conflicto de mayor alcance.
Mientras tanto, el Parlamento iraní ha recomendado el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, y se espera una decisión final del líder supremo Ali Jameneí. Por su parte, Estados Unidos afirmó que el programa nuclear iraní ha quedado completamente “devastado” tras el operativo bautizado como “Martillo de Medianoche”.
