La oficina del primer ministro israelí defendió la asistencia de Washington, valorada en miles de millones de dólares anuales, y aseguró que ambos países avanzan hacia una nueva etapa de cooperación basada en la asociación y la inversión mutua.
La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reaccionó al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin a la ayuda militar que Washington proporciona anualmente a Tel Aviv, estimada en unos 4,000 millones de dólares.
A través de un comunicado, el Gobierno israelí recordó que la asistencia militar estadounidense ha sido históricamente un acuerdo respaldado por los dos principales partidos políticos de Estados Unidos, y destacó que esos recursos han contribuido a fortalecer la capacidad de defensa de Israel frente a las amenazas que enfrenta.
Sin embargo, la oficina de Netanyahu sostuvo que ambos países están avanzando hacia un nuevo modelo de relación, fundamentado en la cooperación estratégica, la asociación y las inversiones compartidas.
«La decisión del primer ministro Netanyahu y el presidente Trump de pasar de la ayuda a la asociación demuestra la fortaleza y sofisticación de nuestra relación», indicó el comunicado.
La reacción se produjo luego de que Trump informara, el pasado 3 de noviembre, que había llegado a un acuerdo con Netanyahu para poner fin a la asistencia militar estadounidense a finales de 2026.
El presidente israelí, Isaac Herzog, también expresó preocupación por el anuncio y describió la noticia como «un rayo caído del cielo», al considerar que podría tener consecuencias para las relaciones entre ambos países.
Un cambio en la asistencia militar
Netanyahu había planteado anteriormente eliminar gradualmente la ayuda militar directa de Estados Unidos durante los próximos diez años, en una propuesta que coincide con las discusiones en el Congreso estadounidense sobre nuevas modalidades de cooperación para la fabricación de armamentos y sistemas de defensa.
Actualmente, Washington e Israel mantienen un acuerdo de asistencia militar firmado en 2016 y vigente hasta 2028, mediante el cual Estados Unidos se comprometió a proporcionar 38,000 millones de dólares durante una década.
De ese monto, 33,000 millones corresponden a financiación militar y otros 5,000 millones están destinados a programas conjuntos de defensa antimisiles, lo que representa un promedio de 3,800 millones de dólares anuales, sujeto a la aprobación del Congreso estadounidense.
Críticas internacionales por el apoyo militar
La asistencia militar estadounidense a Israel ha generado fuertes cuestionamientos internacionales, especialmente por el impacto de las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza y la crisis humanitaria que afecta a la población palestina.
Expertos de las Naciones Unidas han advertido sobre las posibles responsabilidades de los países que suministran armamento cuando existen riesgos de que este sea utilizado en violaciones del derecho internacional humanitario.
Por su parte, organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre ellas Human Rights Watch, han señalado las posibles implicaciones jurídicas de la asistencia militar estadounidense a las fuerzas israelíes.







