Katmandú, Nepal. – Más de 200 viviendas resultaron afectadas por una nueva riada que arrasó el domingo varias localidades del centro de Nepal, provocando daños materiales y movilizando a los equipos de rescate en distintas zonas del país.
Según informaciones de las autoridades, el Ejército nepalí logró rescatar a 95 personas, entre ellas nueve extranjeros, en el distrito de Gorkha, como parte de las operaciones de emergencia desplegadas tras el desastre.
Las primeras investigaciones científicas apuntan a que la riada pudo originarse por la ruptura de una represa natural formada por una acumulación de hielo, rocas y tierra en la región del Himalaya.
Este tipo de fenómeno puede liberar grandes cantidades de agua y sedimentos de manera repentina, provocando inundaciones de gran intensidad y poniendo en peligro a las comunidades ubicadas en las zonas bajas.
Las autoridades continúan evaluando los daños ocasionados por el desbordamiento y las consecuencias para las familias afectadas, mientras se mantienen las labores de asistencia y vigilancia en las áreas vulnerables.
El nuevo episodio de inundaciones vuelve a poner de relieve los riesgos que enfrentan las comunidades de montaña ante los desprendimientos, las riadas repentinas y otros fenómenos naturales que pueden afectar gravemente a la población.







