Los representantes del partido oficialista concentran la mayor cantidad de excusas y ausencias, pese a que asistir a las sesiones y reuniones de comisiones constituye una de sus principales obligaciones.
Santo Domingo, RD. – Los legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados vuelven a encabezar la lista de excusas y ausencias registradas en el Congreso Nacional, una situación que se mantiene pese a la obligación de los congresistas de asistir a las sesiones del pleno y a las reuniones de las comisiones.
Tanto la Cámara de Diputados como el Senado de la República establecen entre los deberes de sus integrantes participar en las labores legislativas. Sin embargo, la asistencia continúa siendo uno de los aspectos que más incumplen representantes de los diferentes bloques políticos.
La Cámara de Diputados está integrada por 190 legisladores, mientras que el Senado cuenta con 32 miembros.
Desde el 16 de agosto de 2020, el PRM y sus aliados mantienen la mayoría en ambas cámaras, con 146 diputados y 28 senadores, lo que también hace que sus representantes tengan una mayor presencia en los registros de asistencia.
Los congresistas oficialistas aparecen de manera recurrente entre quienes acumulan mayor cantidad de excusas y ausencias, sin que estas hayan derivado en sanciones para los legisladores señalados.
FP y PLD también figuran
Después del PRM y sus aliados, los legisladores de la Fuerza del Pueblo (FP) y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) aparecen entre los bloques con mayor número de ausencias y excusas.
En el período analizado, el pleno de la Cámara de Diputados fue el órgano legislativo que registró ausencias de sus miembros.
La situación vuelve a poner sobre la mesa el cumplimiento de las responsabilidades de los congresistas, especialmente en momentos en que el Poder Legislativo mantiene una agenda de proyectos y reformas que requieren la participación activa de sus integrantes.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, había anunciado el pasado 17 de marzo que junto al Senado se coordinaría con el Poder Ejecutivo una jornada de trabajo destinada a impulsar una “ola de aprobaciones” de iniciativas legislativas.
La asistencia de los legisladores resulta fundamental para garantizar el desarrollo de las sesiones, alcanzar el quórum requerido y avanzar en la discusión y aprobación de las iniciativas sometidas al Congreso Nacional.







