Ceuta, España. El Gobierno de España reiteró este lunes que su soberanía sobre la ciudad autónoma de Ceuta es «incuestionable», luego de la entrada irregular de decenas de miles de migrantes desde Marruecos durante la pasada semana.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión por el flujo masivo de personas que intentaron acceder al enclave español situado en el norte de África, un hecho que volvió a poner en el centro del debate las relaciones entre Madrid y Rabat en materia migratoria y de cooperación fronteriza.
Aunque la situación ha generado preocupación en distintos sectores, el Gobierno español ha evitado responsabilizar públicamente a Marruecos por lo ocurrido. No obstante, diversos analistas consideran que la flexibilización de los controles fronterizos pudo haber sido utilizada por Rabat como una medida de presión diplomática sobre España.
Durante los últimos días, las fuerzas de seguridad marroquíes reforzaron la vigilancia en la frontera para contener nuevos intentos de cruce hacia Ceuta, mientras las autoridades españolas mantienen activados los protocolos de control y atención a los migrantes que lograron ingresar al territorio.
Ceuta, junto con Melilla, constituye uno de los únicos límites terrestres entre la Unión Europea y África, lo que convierte a ambos enclaves en puntos estratégicos para la migración irregular y en escenarios frecuentes de tensiones diplomáticas entre España y Marruecos.
El Gobierno español insistió en que continuará trabajando de manera coordinada con las autoridades marroquíes para gestionar los flujos migratorios y garantizar la seguridad en la frontera, al tiempo que reafirmó que la soberanía de Ceuta no está sujeta a discusión.







