Santo Domingo, RD.– La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que la República Dominicana logró salir del mapa mundial del hambre al reducir la prevalencia de subalimentación por debajo del umbral internacional del 2.5 %, aunque advirtió que el país aún enfrenta importantes desafíos en materia de seguridad alimentaria y nutrición.
El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, explicó que este avance refleja una mejora en el consumo mínimo de calorías de la población, pero no significa que se hayan resuelto todos los problemas relacionados con el acceso a alimentos nutritivos y de calidad.
Según indicó, el logro es resultado de la continuidad de programas sociales y políticas públicas como Supérate, las transferencias focalizadas, los planes de asistencia de emergencia y la alimentación escolar. No obstante, insistió en que estas iniciativas deben fortalecerse para evitar retrocesos.
Torero señaló que actualmente el 16.4 % de la población dominicana, equivalente a unos 1.9 millones de personas, enfrenta inseguridad alimentaria severa, mientras que la combinación de inseguridad alimentaria moderada y severa alcanza al 41.3 % de los habitantes.
Otro de los principales retos identificados por la FAO es el elevado costo de una dieta saludable en el país, estimado en US$5.60 por persona al día, cifra superior al promedio de América Latina y el Caribe. Como consecuencia, alrededor del 16.2 % de la población no puede acceder a una alimentación saludable, situación que contribuye a problemas de obesidad, anemia y otras formas de malnutrición.
El especialista también advirtió sobre indicadores preocupantes de salud nutricional, como una tasa de obesidad del 7.5 % en niños menores de cinco años, 30.8 % en adultos y una prevalencia de anemia del 22.4 %, por lo que llamó a reforzar las estrategias de alimentación y producción agrícola.
Asimismo, destacó la importancia de mejorar el programa de alimentación escolar para garantizar que los estudiantes reciban alimentos nutritivos, atractivos y de calidad, reduciendo el desperdicio y favoreciendo una mejor nutrición desde la infancia.
La FAO considera que el próximo paso para la República Dominicana será reducir el costo de una dieta saludable, ampliar el acceso a alimentos variados y fortalecer políticas públicas permanentes que garanticen la seguridad alimentaria de la población a largo plazo.







