Irbil, Irak. La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este viernes tras una nueva jornada de ataques militares cruzados en la región del golfo Pérsico, marcando la decimotercera noche consecutiva de enfrentamientos entre ambas naciones.
De acuerdo con reportes internacionales, Irán lanzó ataques contra posiciones estadounidenses en el área del golfo Pérsico, mientras que Estados Unidos respondió con bombardeos dirigidos a instalaciones militares iraníes, en un conflicto que continúa agravándose sin señales de una desescalada.
Ante el aumento de la violencia, las embajadas de Estados Unidos en distintos países de Oriente Medio emitieron alertas dirigidas a sus ciudadanos, advirtiendo que las opciones para abandonar la región podrían verse limitadas si la situación continúa deteriorándose.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán exhortó a la población de los países vecinos a mantenerse alejada de las bases donde están desplegadas tropas estadounidenses, ante el riesgo de nuevos ataques.
La creciente confrontación mantiene en alerta a la comunidad internacional, que observa con preocupación la posibilidad de una expansión del conflicto y sus repercusiones para la estabilidad de Oriente Medio.







