San Juan, Puerto Rico. El enviado de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, anunció que el Gobierno estadounidense implementará próximamente medidas para impedir que las pandillas haitianas obtengan beneficios económicos a través de las redes sociales.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, Waltz calificó como «sumamente inquietante» el uso que hacen estos grupos criminales de las plataformas digitales para difundir amenazas, glorificar actos de violencia y generar ingresos mediante publicaciones en internet.
Según explicó, los líderes de las pandillas utilizan con frecuencia las redes sociales para celebrar asesinatos, intimidar a sus rivales y difundir mensajes, mientras que miembros más jóvenes publican videos musicales y exhiben grandes cantidades de dinero con el objetivo de reclutar a niños y adolescentes.
Aunque no ofreció detalles sobre las acciones que adoptará Washington, aseguró que estas prácticas serán enfrentadas en un futuro cercano.
Los intentos por limitar la presencia de las pandillas haitianas en las plataformas digitales no son nuevos. En 2023, YouTube suspendió la cuenta de Johnson André, conocido como «Izo», considerado uno de los principales líderes criminales de Haití, luego de recibir críticas por otorgarle un reconocimiento tras superar los 100,000 suscriptores.
Durante su intervención, Waltz también instó a los países con capacidad de transporte aéreo a colaborar en el despliegue de tropas internacionales que apoyan la misión de seguridad respaldada por la ONU en Haití, entre ellos Sri Lanka y Costa de Marfil.
El funcionario sostuvo que el traslado marítimo de efectivos resulta demasiado lento frente al deterioro de la situación de seguridad y afirmó que la población haitiana necesita asistencia con carácter urgente.
De acuerdo con datos de las Naciones Unidas, la violencia de las pandillas ha provocado el desplazamiento de cerca de 1.5 millones de personas en Haití, mientras más de la mitad de los casi 12 millones de habitantes requieren ayuda humanitaria.
Asimismo, el organismo internacional informó que desde enero más de 2,300 personas han muerto y otras 1,100 han resultado heridas como consecuencia de la violencia. Solo en los enfrentamientos registrados este año en Cité Soleil se contabilizaron 542 fallecidos, 355 heridos y al menos 176 mujeres y niñas víctimas de violencia sexual.
Waltz también describió un reciente ataque contra agentes de la Policía haitiana, en el que un vehículo blindado quedó atrapado en una zanja y fue incendiado por integrantes de las pandillas, obligando a los oficiales a huir.
Además, señaló que Haití necesita con urgencia equipos pesados, como excavadoras, para remover barricadas y recuperar carreteras, puertos, hospitales, prisiones y otras infraestructuras estratégicas que permanecen bajo el control de grupos armados.
«Haití está a tan solo unos cientos de kilómetros de Florida. En ese sentido, es de vital importancia para Estados Unidos», expresó el diplomático.
Las declaraciones de Waltz se producen mientras el Gobierno estadounidense se prepara para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) de aproximadamente 350,000 haitianos residentes en Estados Unidos, una decisión que ha generado críticas por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Según estimaciones de la ONU, las pandillas controlan alrededor del 70 % de Puerto Príncipe y hasta la mitad de sus integrantes serían menores de edad, en un contexto marcado por el incremento de la pobreza, el hambre y la crisis humanitaria en el país.







