Dallas, Estados Unidos. A pesar del aumento significativo de los controles antidopaje en las Copas del Mundo, el caso del argentino Diego Armando Maradona en el Mundial de Estados Unidos 1994 continúa siendo el último registrado en una fase final del torneo más importante del fútbol.
Han transcurrido 32 años desde que Maradona dio positivo en un control antidopaje durante aquella competición, convirtiéndose en el cuarto y más reciente caso detectado en la historia de los mundiales.
De cara al Mundial 2026, que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA prevé reforzar aún más los controles. En el Mundial de Catar 2022, donde participaron 32 selecciones, se realizaron cerca de 3,000 pruebas biológicas entre jugadores.
Con la ampliación del torneo a 48 selecciones en la edición de 2026, se estima que la cifra de muestras antidopaje podría alcanzar las 4,500 durante el desarrollo del campeonato.
El incremento de los controles forma parte de los esfuerzos de las autoridades deportivas para garantizar la transparencia y la igualdad de condiciones en la principal competición del fútbol mundial.







