Redacción de Economía RD
El aumento sostenido en los precios internacionales del petróleo continúa generando preocupación en República Dominicana debido al fuerte impacto que podría tener sobre las finanzas públicas, la inflación y el costo de vida de la población.
De acuerdo con los economistas Henri Hebrard y Miguel Collado Di Franco, la alta volatilidad del barril de petróleo, impulsada por la crisis en Medio Oriente y las tensiones en el Estrecho de Ormuz, amenaza con elevar significativamente el gasto estatal destinado al subsidio de los combustibles.
Al cierre de esta edición, el barril de petróleo WTI, referencia para República Dominicana, rondaba los US$105.42, manteniéndose muy por encima del promedio registrado durante 2025.
Henri Hebrard explicó que el país tiene previsto importar alrededor de 77 millones de barriles de petróleo durante este año, lo que incrementaría la factura petrolera nacional en unos US$2,695 millones adicionales.
El especialista advirtió que mantener el esquema actual de subsidios sería prácticamente insostenible para el Estado, debido al enorme costo fiscal que representaría. Señaló que, de continuar la tendencia alcista y sin ajustes en los precios internos, el subsidio a los combustibles podría superar los RD$55,000 millones al finalizar 2026, pese a que el presupuesto original contemplaba apenas RD$12,500 millones.
Hasta el momento, el subsidio acumulado en lo que va de año asciende a RD$15,438 millones.
Hebrard indicó además que el Gobierno se vería obligado a aumentar los precios de las gasolinas y el gasoil, lo que podría provocar que la inflación supere el 6% anual, afectando el consumo, el crecimiento económico y eventualmente las tasas de interés.
Por su parte, Miguel Collado Di Franco, vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), afirmó que los efectos más severos de la crisis aún no se han manifestado completamente.
Según explicó, la reducción de inventarios mundiales y las limitaciones en el suministro energético provocarán mayores aumentos en los precios de materias primas y productos importados, impactando directamente a consumidores y empresas.
Collado Di Franco también expresó preocupación por la falta de señales claras de reducción del gasto público, advirtiendo que la incertidumbre sobre el déficit fiscal y el endeudamiento del país continuará afectando la confianza de los agentes económicos.







