Santo Domingo RD
La firma del acuerdo migratorio entre el Gobierno dominicano y los Estados Unidos continúa generando debates y preocupación tanto en la República Dominicana como en varios países de América Latina. La medida, que contempla el tránsito e ingreso temporal de migrantes extranjeros deportados desde territorio estadounidense, ha provocado incertidumbre social y cuestionamientos políticos sobre sus posibles implicaciones.
En países como Panama, Costa Rica y Ecuador, el tema también ha tomado fuerza en medios de comunicación y sectores políticos, donde se debate si estas naciones estarían asumiendo, en la práctica, el rol de “tercer país seguro” para los migrantes retornados por United States.
Mientras tanto, el Gobierno encabezado por Luis Abinader ha reiterado que la permanencia de los deportados sería únicamente de carácter temporal y bajo protocolos establecidos. Sin embargo, sectores de oposición y organizaciones sociales han expresado preocupación por el impacto que podría tener el acuerdo en la soberanía, la seguridad y los servicios públicos.
El debate ya se ha trasladado a la opinión pública dominicana, donde crece la incertidumbre sobre el alcance real del pacto migratorio y las responsabilidades que asumiría el país frente a la crisis migratoria regional.







