Santo Domingo, RD. – Especialistas en ciberseguridad alertan sobre el creciente uso de inteligencia artificial para realizar llamadas falsas mediante clonación de voz, una modalidad que se está convirtiendo en una seria amenaza para empresas y organizaciones.
De acuerdo con la empresa ESET, las herramientas de inteligencia artificial generativa permiten crear audios y videos falsos —conocidos como deepfakes— con un alto nivel de realismo, utilizando apenas unos segundos de grabación disponibles en internet.
Los expertos explican que estos recursos están siendo utilizados por ciberdelincuentes para cometer fraudes, especialmente en áreas financieras, donde suplantan la identidad de ejecutivos para solicitar transferencias de dinero o acceder a información sensible.
Según datos del Gobierno británico, durante el último año se compartieron cerca de 8 millones de clips falsos, una cifra que evidencia el rápido crecimiento de este tipo de amenazas frente a los 500 mil registrados en 2023.
El proceso del fraude suele iniciar con la selección de una víctima, generalmente altos ejecutivos como directores o proveedores. Luego, los delincuentes obtienen muestras de su voz a través de entrevistas, redes sociales o presentaciones públicas. Posteriormente, investigan a empleados clave dentro de la empresa y finalmente realizan la llamada falsa con solicitudes urgentes.
El investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica, Macio Micucci, advirtió que estas técnicas son cada vez más accesibles y sofisticadas, incorporando incluso ruido de fondo y pausas para hacerlas más creíbles.
Entre las señales para detectar una llamada falsa se encuentran un ritmo de habla poco natural, tono emocional plano, falta de pausas o sonidos robóticos en algunas frases.
Los especialistas recomiendan a las empresas reforzar sus protocolos de seguridad, verificar solicitudes sensibles por canales alternativos, implementar doble validación para transacciones importantes y capacitar constantemente a su personal.
Casos anteriores demuestran el impacto de estos ataques, como el ocurrido en 2020 en Emiratos Árabes Unidos, donde un empleado fue engañado mediante una llamada falsa y realizó una transferencia de 35 millones de dólares.
Ante este panorama, expertos insisten en que la mejor defensa es combinar tecnología, procesos claros y una adecuada formación del personal para reducir los riesgos de fraude.
