Tel Aviv, Israel – 12 de septiembre de 2025.
El Gobierno de Israel justificó su ataque en territorio de Catar, donde buscaba eliminar a líderes del grupo islamista Hamás, con un mensaje contundente: “Quienes intenten eliminarnos no estarán a salvo en ninguna parte del mundo”.
El capitán Roni Kaplan, vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel, aseguró que la operación militar denominada “Cumbre de fuego” responde a la necesidad de impedir que se repita un atentado similar al del 7 de octubre de 2023. “Aun si se esconden en los hoteles más lujosos de Doha, con miles de millones de dólares, ellos no están a salvo. Son responsables del sufrimiento de su pueblo en Gaza”, declaró.
En la misma línea, el embajador israelí Danny Danon afirmó ante el Consejo de Seguridad de la ONU: “No hay refugio ni inmunidad para los terroristas, ni en Gaza, ni en Teherán ni en Doha”.
Reacciones internacionales
El ataque generó sorpresa y condena en gran parte de la comunidad internacional.
- Catar calificó el bombardeo como un crimen y pidió que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sea llevado ante la justicia.
- La Unión Europea consideró la acción como “intolerable”.
- Canadá anunció que reevalúa sus relaciones con Israel.
- EE. UU., aliado estratégico de Israel, fue informado previamente de la operación, aunque el presidente Donald Trump opinó que la decisión “no había sido inteligente”.
- La ONU aprobó por unanimidad una resolución condenando el ataque y expresó solidaridad con Catar.
Contexto de la ofensiva
Israel sostiene que su guerra no es contra la población civil palestina, sino contra Hamás. Kaplan enfatizó que el ejército permite la entrada de ayuda humanitaria a Gaza y que la responsabilidad del sufrimiento recae en los líderes del grupo islamista.
Sin embargo, Naciones Unidas acusa a Israel de provocar hambruna en la Franja al restringir la asistencia humanitaria, y algunos países, como España, han denunciado al gobierno de Netanyahu por “genocidio”.
Actualmente, Israel prepara una incursión armada en la ciudad de Gaza, donde afirma que quedan “los últimos reductos” de Hamás. Como paso previo, sus fuerzas han destruido 50 edificios estratégicos en la Franja y han instado a más de un millón de civiles a desplazarse hacia el sur.
El primer ministro Netanyahu reiteró el jueves que no existe posibilidad de un Estado palestino en Gaza, al considerar que ello pondría en riesgo la seguridad de Israel.
