Washington, EE.UU. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este lunes al afirmar que “quizás a los estadounidenses les guste un dictador”, en medio de la firma de nuevas órdenes ejecutivas que refuerzan la represión federal en la capital y endurecen las sanciones contra quienes quemen la bandera nacional.
Las declaraciones se produjeron en la Oficina Oval, donde el mandatario rubricó una orden que instruye al Departamento de Justicia a investigar y procesar los casos de quema de banderas, una medida que ha generado un intenso debate sobre la libertad de expresión.
Trump, quien recientemente logró la reelección y se encamina a un segundo mandato, reiteró que desde “el día uno” gobernaría con mano firme, algo que ya había anticipado durante su campaña al advertir que actuaría como “dictador” en su primer día de gobierno.
El anuncio y las palabras del presidente han provocado reacciones encontradas en el país. Mientras algunos sectores conservadores celebran la iniciativa como una defensa del patriotismo, críticos y organizaciones de derechos civiles advierten que podría tratarse de un nuevo intento de limitar libertades constitucionales en nombre de la seguridad nacional.
