MOSCÚ, RUSIA. – Un avión de pasajeros con cerca de 50 personas a bordo se estrelló este jueves en una zona remota de la región de Amur, en el Extremo Oriente ruso. Según informaron las autoridades locales, no hubo sobrevivientes.
El siniestro ocurrió en un «lugar de difícil acceso», detalló el Ministerio de Situaciones de Emergencia, que desplegó de inmediato un operativo de rescate compuesto por unos 150 socorristas y más de veinte unidades de equipos especializados.
La aeronave, un Antonov AN-24, se precipitó a las afueras de la ciudad de Tynda, generando una rápida respuesta de las autoridades rusas y consternación a nivel nacional.
Fotografías difundidas por la Fiscalía de Transporte del Lejano Oriente muestran los restos del aparato en una zona boscosa, lo que ha dificultado las labores de recuperación e identificación de víctimas.
Las causas del accidente aún están siendo investigadas. Mientras tanto, familiares de los pasajeros y la comunidad internacional expresan su dolor ante esta trágica pérdida.
