Puerto Príncipe, Haití.
Este 7 de julio de 2025 se cumplieron cuatro años del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moise, sin que hasta el momento se haya hecho justicia. Aquel crimen, ocurrido la madrugada del 7 de julio de 2021 en su residencia privada, continúa siendo un caso sin resolver que marcó el inicio de una profunda crisis institucional, política y de seguridad en el país más pobre del hemisferio occidental.
El gobierno haitiano conmemoró el aniversario con una misa solemne en el Palacio Nacional, destacando que el país “sigue honrando la memoria del presidente” y reafirmando su compromiso con la democracia. Sin embargo, el clamor popular se mantiene: no hay responsables identificados ni avances judiciales significativos.
Investigación estancada
Aunque decenas de personas han sido detenidas, incluyendo 17 exmilitares colombianos, y más de 50 imputaciones han sido formuladas —entre ellas contra la viuda de Moise, Martine Moise; el ex primer ministro Claude Joseph; y el exjefe de la Policía Nacional, Léon Charles—, la justicia haitiana no ha logrado identificar a los autores intelectuales.
Martine Moise reapareció este lunes en un video titulado “Cuatro años después, el sol de la justicia brillará”, donde denunció la lentitud del proceso y aseguró que la misma coalición que “asesinó al presidente” mantiene control sobre el poder judicial y ejecutivo del país.
Uno de los acusados clave, Joseph Félix Badio, ha declarado que diversos grupos de poder dentro del Palacio Nacional conspiraron contra Moise por sus intentos de combatir la corrupción, incluyendo la cancelación de contratos con empresas energéticas.
Haití, al borde del colapso
Desde el magnicidio, Haití ha caído en una espiral de violencia sin precedentes, con más de 4,000 asesinatos solo en el primer semestre de 2025, y cerca del 90 % de la región metropolitana de Puerto Príncipe bajo control de bandas armadas. Esto ha provocado el desplazamiento forzoso de más de 1.3 millones de personas, muchas de ellas viviendo en campamentos improvisados y condiciones precarias.
El Consejo Presidencial de Transición (CPT), que asumió el poder en 2024 con la promesa de devolver la estabilidad y convocar elecciones, aún no ha cumplido sus compromisos. Las elecciones previstas para noviembre de 2025 son inciertas debido a la inseguridad generalizada.
Un futuro incierto
La última vez que Haití celebró elecciones fue entre 2015 y 2016, proceso que culminó con la elección de Moise, quien tomó posesión el 7 de febrero de 2017. Cuatro años después de su muerte, el país sigue sin rumbo, sin liderazgo legítimo, y con un sistema judicial paralizado por la corrupción, la impunidad y el miedo.
Mientras tanto, Haití sigue esperando respuestas: ¿Quién ordenó la muerte de Jovenel Moise? ¿Y cuándo llegará la justicia?







