El secretario de Defensa confirmó que la Operación «Martillo de Medianoche» destruyó tres instalaciones nucleares clave con armamento de última generación
Madrid, España(Europa Press).
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este domingo que el reciente bombardeo a instalaciones nucleares iraníes representó un “éxito aplastante”, asegurando que el programa nuclear de Irán ha quedado “completamente devastado” tras la ofensiva.
La operación, denominada “Martillo de Medianoche”, fue ejecutada durante la madrugada del domingo y tuvo como blancos principales las instalaciones de Fordo, Natanz e Isfahán. Según explicó Hegseth en una rueda de prensa junto al jefe del Estado Mayor, general Dan Caine, se trató de un ataque “quirúrgico y de alta precisión” diseñado para neutralizar capacidades nucleares sin provocar una guerra a gran escala.
Aviones furtivos, superbombas y misiles Tomahawk
El corazón de la ofensiva fueron siete bombarderos furtivos B-2 Spirit, que partieron desde la base de Whiteman, Misuri, y recorrieron unas 18 horas —incluyendo escalas de reabastecimiento— antes de lanzar el ataque. Las aeronaves desplegaron bombas penetradoras GBU-57 MOP (Massive Ordnance Penetrator), utilizadas por primera vez en combate, junto con al menos 14 bombas MOAB de alta precisión.
De forma paralela, un submarino estadounidense lanzó 24 misiles Tomahawk contra la instalación de Isfahán, mientras otra formación de bombarderos actuaba como señuelo sobre el Pacífico, en una maniobra de distracción para garantizar el factor sorpresa.
Según Caine, las bombas impactaron con éxito, particularmente en la montaña que cubre la instalación subterránea de Fordo, causando “daños extremadamente severos”. Veinte minutos después de iniciado el ataque, los aviones ya habían salido del espacio aéreo iraní sin ser interceptados, sin registrar acción alguna de los sistemas de defensa aérea iraníes.
No buscan un cambio de régimen
Hegseth subrayó que el objetivo del operativo no fue un cambio de régimen en Irán, sino “neutralizar una amenaza nuclear inminente”. Además, confirmó que existen contactos privados con Teherán a través de múltiples canales diplomáticos, con el fin de evitar una mayor escalada y promover una solución pacífica.
“La orden del presidente Donald Trump fue clara: destruir la capacidad nuclear crítica de Irán sin iniciar una guerra prolongada”, afirmó Hegseth. “Irán sabe exactamente qué pasos debe dar si quiere la paz. Esperamos que actúe con sensatez”, agregó.
El jefe del Pentágono advirtió que cualquier represalia contra intereses estadounidenses o sus aliados “sería una muy mala idea” y aseguró que Washington mantiene su disposición al diálogo, aunque con una postura firme frente a cualquier amenaza.
