Washington, D.C. | AFP
El expresidente Donald Trump puso fin oficialmente a su relación política y personal con el empresario Elon Musk, durante un encuentro celebrado este viernes en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
En el acto, Trump despidió públicamente al CEO de Tesla y SpaceX, quien a su vez expresó su deseo de seguir siendo «amigo y asesor» del mandatario estadounidense. La reunión se produjo en medio de crecientes tensiones y acusaciones, incluidas insinuaciones sobre presunto consumo de drogas por parte del magnate tecnológico, que él mismo desestimó por completo.
Durante el intercambio, Trump condenó lo que calificó como “escandalosos ataques, difamaciones y mentiras” en contra de Musk, y expresó su aprecio por el papel que había desempeñado hasta ahora como aliado en temas tecnológicos y empresariales.
La ruptura simbólica entre ambas figuras marca el fin de una colaboración que, aunque marcada por altibajos, fue estratégica en momentos clave tanto para la política como para el desarrollo tecnológico de la administración.
Musk, por su parte, recibió una simbólica «llave» entregada por Trump como muestra de reconocimiento a sus aportes, a pesar del distanciamiento.
Este episodio reconfigura las dinámicas entre política y tecnología en Estados Unidos, en un contexto electoral y empresarial cada vez más polarizado.
